26 julio 2015

1914: El cielo está en contra de los testigos de Jehová (7/16)

Nabucodonosor II es probablemente el gobernante más conocido de la dinastía caldea de Babilonia.

Veo un fraude utilizar una fecha que la Watchtower/testigos de Jehová llama absoluta (el 539 a.E.C.):
  1. Alegando que ésta coincide con la Biblia; pero la realidad es que la Biblia no contiene fechas y si no las contiene, se deben remitir a fuentes seglares y también es deshonesto utilizar la fecha que les conviene y descartar las demás.
  2. No veo correcto utilizar una fecha absoluta (según ellos) qué está dada por el calendario juliano de 365 días y sumarle 70 años proféticos del calendario lunar de 360 de días. No nos olvidemos que fijan un año dentro de la historia y en este caso concreto no se permite el (+) o (-) en la fecha de partida y la suma de 2,520 días que de pronto y de manera milagrosa se convierten en años y los lleva al año 1914 E.C., errores por no tener en cuenta los calendarios o lo que sea, pueden mover esta fecha a 1915, 1916, 1917 o hasta 1934 si se utilizara la verdadera fecha. Sobre el diario astronómico VAT4956 la Watchtower dice:
“Sin embargo, alguien quizás pregunte, ¿no existe una antigua tablilla astronómica, “VAT4956,” que ubica el año 37 del reinado de Nabucodonosor exactamente en el mismo año que lo hace el canon de Ptolomeo? No debe pasarse por alto que la fuente de evidencia para corroborarlo debe tener las señales características de confiabilidad. ¿Puede decirse esto acerca de la “VAT4956”? No en realidad. El texto no es un original y contiene numerosos espacios en blanco. Actualmente ni siquiera se entienden algunos de los términos que se encuentran en él. En el texto aparece dos veces el apunte hi-bi (que significa, “borroso”). De esta manera el escriba reconoció que estaba trabajando con una copia defectuosa. Aun si, a pesar de estos problemas, la información astronómica presentará un cuadro veraz del original, esto no establecería la veracidad de la información histórica. De la misma manera en que Ptolomeo usó los reinados de antiguos reyes (según él, los conocía) simplemente como un marco en el cual colocar la información astronómica, así también, el copista de la “VAT4956” pudo en conformidad con la cronología que se aceptaba en su tiempo, insertar el ‘año 37 de Nabucodonosor.’ Según lo reconocen los eruditos alemanes Neugebauer y Weidner (los traductores del texto), el escriba evidentemente cambió palabras para adaptarlas a la terminología abreviada en uso en su día. Pero fue tanto inconsistente como inexacto. De la misma manera fácilmente pudo haber insertado otra información que se adaptara a sus propósitos. De ahí que tanto el canon de Ptolomeo como la “VAT4956” quizás se hayan derivado de la misma fuente básica. Ambos pueden compartir errores mutuos.— ¡Despertad! del 8 de agosto de 1972, páginas 27 y 28.

En su libro “Crisis de Conciencia”, Raymond Franz, antiguo miembro del cuerpo gobernante de los testigos de Jehová desde 1971 a 1980 y uno de los autores del libro Ayuda que luego se convertiría en el diccionario bíblico Perspicacia, página 30 escribe:

“Antes de preparar el material para el libro “Ayuda” sobre el tema “Arqueología”, yo no tenía conocimiento de que el número de tabletas cuneiformes de barro cocido, encontradas en la zona de Mesopotamia y que pertenecían al tiempo de la Babilonia antigua, estaba en el orden de decenas de miles. Pero en todas ellas no había nada que indicara que el periodo Neobabilónico (periodo en el cual tomó lugar el reinado de Nabucodonosor) fuera lo suficientemente largo para armonizar con nuestra fecha del 607 a.E.C., como el año de la destrucción de Jerusalén. Todo señalaba un periodo 20 años más corto de lo que afirmaba nuestra cronología publicada. Aunque hallé esto algo perturbador, yo quería creer que nuestra cronología era correcta a pesar de toda la evidencia de lo contrario. Así que, al preparar el material para el libro Ayuda, gran parte del tiempo y del espacio se usó en tratar de debilitar la credibilidad de la evidencia arqueológica e histórica que demostraba errónea la fecha del 607 a.E.C., y también, como resultado, la fecha del 1914.”

Así que podemos ver con claridad que la revista “¡Despertad!” de 1972 solo intenta desacreditar la información que contiene esta tablilla. El hecho de que sea una copia no es razón válida que demuestre que el contenido de la misma no sea fidedigno. El hecho de que el copista en dos ocasiones escribiera “quebrada” demuestra su honestidad, demuestra que si la escritura en ese punto era ilegible no era copiada, por consiguiente esto demuestra todo lo contrario a lo que afirma la Watchtower (estaba trabajando con un original defectuoso). Las tablillas de arcilla con el tiempo se fragmentaban (pasados muchos años) así que el copista omitió esa palabra con el término “quebrada”. ¿Qué propósito podría haber tenido el copista para cambiar la información del texto? ¿No es acaso la Biblia un libro basado en copias? Las copias de esta tablilla son más antiguas que las copias que se utilizaron para ensamblar la Biblia. Bajo este mismo razonamiento la Watchtower debería también rechazar la Biblia, recordemos que ella misma en muchísimas ocasiones y para apoyar sus doctrinas acude a diccionarios de texto hebreo o griego, esto es una prueba de que las copias de la Biblia están mal hechas y los copistas aplicaron su criterio al traducir. Las copias más antiguas que existen actualmente del Nuevo Testamento no contienen en nombre “YHWH” sino “Kýrios”, ¿por qué no aplican la misma regla?
El argumento de la Watchtower es realmente ridículo e infantil y demuestra que solo intenta, bajo las bases de la suposición, desacreditar esta tablilla diciendo que la misma ha sido modificada, que el copista puso la fecha que a él le parecía y no la del original. Como veremos luego, la fecha que contiene la tablilla; el año 37 del reinado de Nabucodonosor está en completa armonía con los fenómenos astronómicos registrados. Si la fecha hubiese sido cambiada, los eventos astronómicos registrados no podrían coincidir matemáticamente con la posición de la Luna en conjunto con la posición de los cinco planetas y las estrellas de referencias; recordemos que el movimiento orbital de los planetas y la Luna obedecen a la ley de la gravedad y su posición en la bóveda celeste es única, fecha y posición deben coincidir exactamente. Este es un hecho que está regido por las leyes gravitacionales; si movemos la fecha del acontecimiento, que en este caso en lo registrado durante un periodo de un año completo, nunca nos podrían coincidir las posiciones de los astros. Además, los primeros traductores de este diario astronómico que la “¡Despertad!” menciona, afirmaron lo siguiente. P. V. Neugebauer y E. F. Weidner, concluyeron:

Hasta donde nos concierne el contenido de la copia es por supuesto una fiel reproducción del original.” — Ein astronomischer Beobachtüngstext aus dem 37. Jahre Nebukadnezar II. (--567 / 66),” en Berichtüber die Verhandlungen der Königl. Sächsischen Gesellsschaftder Wissenschaften zu Leipzig: Philologisch-Historische Klasse, Band 67:2, de 1915, página 39. El profesor Huber declara: “Está preservada sólo en una copia de una fecha mucho más tarde, pero que parece ser una transcripción fiel (ortográficamente un poco modernizada) de un original de los tiempos de Nabucodonosor.

Demostraré la exactitud de sus registros y luego la compararemos con los cálculos realizados por un testigo de Jehová llamado Rolf Furuli; este hombre intentó armonizar el contenido de esta tablilla 20 años antes, les mostraré también sus datos para que veas como en el cielo, los astros solo tienen una posición, una fecha y esta no puede ser adulterada. Él afirma en su libro que las posiciones lunares del diario astronómico VAT4956 se acomodan mejor al año 588 a.E.C., que al 568 a.E.C., tal y como lo marcan los historiadores. Furuli de manera astuta y para despistar al lector poco informado, se inventa la historia de que el copista mantuvo las posiciones lunares y que las posiciones planetarias fueron calculadas. De esta manera tan simple y de un plumazo elimina la posición de los planetas, que son las que más lo molestan para continuar con su argumento. Con solo las posiciones lunares y haciendo malabarismos con las fechas intenta que la Luna, como único cuerpo celeste, encaje dentro de la bóveda celeste descrita en la tablilla para esa fecha (588 a.E.C.). Furuli ve complots contra la Watchtower por todos sitios, culpando también a los copistas de la tablilla. Descartando los planetas de la tablilla y utilizando cálculos para acoplar calendarios de manera errónea, Furuli comienza su cronología desplazando la historia 20 años atrás.

¡Importante!
Si quiere ver y confirmar lo que aquí se expondrá a continuación, le recomiendo descargar el programa Stellarium (disponible para Windows, OS X, Linux y Ubuntu): http://www.stellarium.org/es/ Con este programa podrá elegir el lugar (en este caso Babilonia o Baghdad, Irak) y las fechas suministradas por las tablillas arqueológicas. Cabe recalcar que este programa utiliza el año cero, así pues, si usted busca el año 568 a.E.C., en el programa debe ser o escribirse -567 y así sucesivamente:
Ejemplo para la fecha del 22 de abril de 568 a.E.C. El horario no es necesario ser exacto a la imagen.
Este es el contenido de la primera línea del diario astronómico VAT4956:

Anv.´ línea 1: “Año 37 del reinado de Nabucodonosor, el rey de Babilonia. Mes I, (el primero cual era idéntico con) los 30 (del mes precedente), la Luna se hizo visible detrás del toro del cielo.”

Nisannu 1 = 22 al 23 de abril de 568 a.E.C. La información de que el primero del primer mes (Nisannu) era idéntico con los 30 del mes precedente; se da para mostrar que el precedente mes lunar (Addaru II del año 36, como también es mostrado en el anverso de este diario) tenía sólo 29 días. En el año 568 a.E.C., del primer día de Nisannu cayó el 22 al 23 de abril (desde el atardecer del 22 hasta el atardecer del 23) en el calendario juliano. Después del ocaso (cerca de las 6:30 p.m.) y antes de la puesta de la Luna (cerca de las 7:34 p.m.) el 22 de abril, la Luna nueva se volvió visibles cerca de 5.5 grados al este de (detrás de) Tauro (Aldebarán), la estrella más brillante en la constelación de Tauro (“el toro del cielo”). Esto está bien cerca a la posición dada en la tablilla.
Atardecer del 22 de abril de 568 a.E.C., detrás de la estrella Aldebaran.

En los cálculos de Furuli, él utiliza la fecha: 3 de mayo de 588 a.E.C., para que la Luna sea visible.
Atardecer del 3 de mayo de 588 a.E.C.

Como vemos en el año 588 a.E.C., la Luna no está detrás del Toro como indica la tablilla, está entre la constelación de Orión y más cerca de la constelación de Géminis que del Toro, así que no encaja bien con la descripción de la tabilla. El 1 de mayo de 588 a.E.C., la Luna era nueva astronómica por lo tanto invisible por estar delante del Sol.
Atardecer del 1 de mayo de 588 a.E.C.

La posición de los planetas que Furuli intenta descartar.

La tablilla dice: “En el cielo; Saturno estaba delante de la "Golondrina".

La "Golondrina" cubrió o incluyó una parte de la constelación de Piscis. La extensión exacta de la "Golondrina" no está muy clara. No obstante, incluyó una banda de estrellas llamada "DUR SIM-MAH" (la cinta de la golondrina) qué incluyó por lo menos a las Delta, Eta y Gamma de Piscis, quizás también algunas otras estrellas. La "cinta de la golondrina" se refiere a más de una docena de informes astronómicos que se fechan desde el 567 a.E.C., al 78 a.E.C., y éstos han sido útiles localizando algunas estrellas por lo menos en el grupo.” — Alexander Jones, "Estudio Babilónico, Observaciones de los Planetas y Estrellas," Archivo de Historia del EXAC camisetas Sciences, volumen 58 de 2004, páginas 483-490.

La “Golondrina”, en tal caso, por lo menos comprendió la “cinta de la golondrina” y entonces se extendió hacia el oeste a lo largo del Piscis.
Madrugada del 22 de abril de 568 a.E.C., la Golondrina a la izquierda del planeta Saturno.

Saturno según los cálculos de Furuli en el 588 a.E.C.:
Noche del 3 de mayo de 588 a.E.C., Saturno a la izquierda de las estrellas Pollux y Castor de la constelación de Géminis.

Mirar lo lejos que está el año 588 a.E.C., con respecto a lo que indica la tablilla, Saturno se encontraba en esas fechas entre las constelaciones de Géminis y Cáncer. Esto representa una diferencia de más de 90 grados de arco de la posición dada por la tablilla.

La tablilla continúa diciendo: “Júpiter estaba subiendo al atardecer.
Noche del 3 de mayo de 568 a.E.C.

Según los cálculos de Furuli, el día 11 de Nisannu caería 14 de mayo del 588 a.E.C.
Noche del 14 de mayo de 588 a.E.C.

Vemos que el planeta que se hace visible en el año 588 a.E.C., es Marte subiendo por el este y Saturno poniéndose por el oeste. Júpiter ni siquiera es visible para esta época. Un problema es que todas estas fechas habrían caído demasiado tarde en el calendario babilónico, según las fechas de Furuli. El nuevo año babilónico jamás empezó tan tarde como mayo. Como es demostrado por Parker y Dubbestein: La Cronología Babilónica, siempre empezó en marzo o abril. Esto ha sido cierto, no sólo durante el periodo neobabilónico y previo a ése, sino también durante y posterior al periodo medo persa y seléucida, incluyéndose hasta el primer siglo de la era cristiana. Durante 700 años el nuevo año siempre empezó en marzo o abril, jamás en mayo.
El contenido de la línea 17 del diario astronómico VAT4956:

Día 15, un dios se vio con el otro; amanece al ponerse la Luna: 7º30´. Un eclipse lunar el cual fue omitido.”

[7º30] = Se refiere al momento en el cual el Sol aparece en el horizonte por el este y la Luna todavía no se ha ocultado por el oeste y el tiempo que transcurre desde la salida del Sol hasta la puesta de la Luna, la tablilla pone 7º30´ que corresponde a media hora 30´. Este eclipse lunar fue calculado (pone omitido) que no se pudo observar desde Babilonia, así que no hay detalles del mismo. Como ya tenemos el año fijado 568 a.E.C., podemos identificar este eclipse lunar no observado desde Babilonia en la fecha: 4 de julio.

http://eclipse.gsfc.nasa.gov/LEcat5/LE-0599--0500.html
Eclipse lunar del 4 julio de 568 a.E.C.

“El eclipse lunar que menciona la tablilla tuvo lugar, según cálculos babilónicos, el día 15 de siranu, el tercer mes babilónico. Es un hecho probado que en ese mes —el día 4 de julio del 568 a.E.C., según el calendario juliano— ocurrió un eclipse lunar. No obstante, también se observó un eclipse 20 años antes: el 15 de julio del 588 a.E.C. Si el 588 a.E.C., correspondiera al año 37 de Nabucodonosor II, entonces su año 18 sería el 607 a.E.C., justo el año en que, según la cronología bíblica, Jerusalén fue destruida (véase la línea cronológica abajo). Así pues, el primer mes babilónico (nisanu) habría iniciado el nuevo año dos meses antes: el 2-3 de mayo. Aunque lo habitual habría sido que el año de ese eclipse hubiera comenzado el 3-4 de abril, VAT 4956 declara en la sexta línea que se añadió un mes adicional (intercalar) después del duodécimo y último mes (addaru) del año anterior. La tablilla dice: “Día 8 del mes XII2 [decimotercero]”. Por tanto, el nuevo año no comenzó hasta el 2-3 de mayo. Así que la fecha del eclipse del 588 a.E.C., armoniza con los datos de esta tablilla. — Atalaya del 1 de noviembre de 2011, página 25.

¿Se recuerda que en la ¡Despertad! de 1972 la tablilla VAT4956 era desacreditada? Irónicamente en 2011 la aceptan. Las cosas son totalmente contrarias o inversas a lo que ellos explican, porque si al año anterior se le agregó un segundo mes “Addaru” de 29 días, esto sería un indicativo de que el calendario se había retrasado, recordemos que este desfase se produce porque el año lunar es más corto, 355 días contra 365 del solar, así que las estaciones retroceden y ante el retraso es cuando se agregaba este mes adicional. El año anterior habría acabado a mediados de marzo si no se le hubiese agregado un mes más, este segundo Addaru extendería en 29 días más el año llegando a mediados de abril y ese sería entonces el mes del nuevo año. Explicaré un poco esto para que se vea como la fecha correcta es para el año 568 a.E.C., porque el mes Nisannu cae en los meses previstos.
  1. Mes = Nisannu de 30 días 
  2. Mes = Ajaru de 29 días 
  3. Mes = Simanu de 30 días
Partimos del día 15 del Mes III (Simanu) que es lo que pone la tablilla correspondiendo al 4 de julio, diciendo eclipse omitido, retrocedemos contando 15 días y llegamos al 20 junio y retrocedemos 59 días (Ajaru 29 días + Nisannu 30 días) y vemos que el primer día de Nisannu correspondió al 22 de abril de 568 a.E.C.

Con este simple cálculo y tomando como base el eclipse lunar no observado en Babilonia (omitido), vemos como la primera línea de VAT4956 está bien fechada (568 a.E.C.) en base al calendario juliano. El mes Nisannu está dentro de los meses previstos entre marzo y abril. Cuando se realizan los cálculos 20 años antes y tomando como base el eclipse del 15 de julio del 588 a.E.C., aparece el problema de que Nisannu cae mucho más tarde de lo normal, fuera de lo previsto. Como ellos mismo dicen entre 2-3 de mayo. Para contrarrestar este contratiempo citan entrecortando la línea 6 que dice “Día 8 del mes XII [decimotercero]”. En los calendarios lunares se agregaba un mes más cada “equis” años para corregir el desfase con respecto al calendario solar. Este mes intercalado (segundo Addaru, último del año), en un principio no llevaba un orden sistemático, eran los reyes los que indicaban el año en que se debería agregar, se desconoce exactamente que patrón utilizaron los caldeos para determinarlo, pero con el tiempo descubrieron, a mediados del siglo octavo a.E.C., que 235 meses lunares son casi idénticos a 19 años solares, la diferencia es de sólo dos horas. Los caldeos concluyeron que 7 de los 19 años deberían ser años bisiestos con un mes adicional.

El eclipse utilizado erróneamente por la Watchtower en su Atalaya del 1 de noviembre de 2011, no se produjo en el mes III si no en el mes IV (Du'ûzu) por lo tanto no es el que indica la tablilla VAT4956. Las observaciones registradas con respecto al Sol, la Luna y los planetas, solamente pudieron cumplirse en el año 568 a.E.C., y algunas de ellas no volverán a repetirse hasta pasados 40,000 años. En la primera línea vemos la exactitud de la información de este diario astronómico. Encaja perfectamente el el año 37 del reinado de Nabucodonosor con el año 568 a.E.C. Hemos visto que si queremos desplazar esta fecha 20 años atrás, el entorno de la bóveda celeste ya no coincide con lo descrito en este diario astronómico; estos son los 20 años que le sobran a la Watchtower en el cálculo errado de su cronología. Si el año 568 a.E.C., corresponde al año 37 del reinado de Nabucodonosor, el año 18 de su reinado corresponde al 587 a.E.C., y su primer año de reinado al 604 a.E.C. Según la Biblia, en el año 19 de su reinado, este rey caldeo (586 a.E.C.) destruyó la ciudad y el templo de Jerusalén y no en el 607 a.E.C., como afirma la Watchtower.

Lamentablemente para ellos, otro diario astronómico llamado BM38462 (15 de julio de 588 a.E.C.) marca el año 17 del reinado de Nabucodonosor para el eclipse que la Watchtower quiere adjudicarle para el año 37, tema que examinaremos en el próximo artículo.
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