21 julio 2015

1914: ¡El reino de los cielos se ha acercado! (3/16)

Joseph Franklin Rutherford entra en escena, pasa a ser el tercer presidente de la Watchtower. Se dirige bajo el tema: “El reino de los cielos se ha acercado”, en la asamblea de Cedar Point, del 5 al 13 de septiembre de 1922, Rutherford le dijo a su público que el reino de Dios realmente se había establecido en el 1914, no en la Tierra pero sí en ¡el cielo invisible!

“¿Creen ustedes que el glorioso Rey ha comenzado a reinar? Entonces, ¡otra vez al campo, oh hijos del Dios altísimo! ¡Cíñanse la armadura! Sean sobrios, sean vigilantes, sean activos, sean valientes. Sean fieles y verdaderos testigos para el Señor. Sigan adelante en la lucha hasta que todo vestigio de Babilonia quede desolado. Proclamen el mensaje lejos y extensamente. El mundo tiene que saber que Jehová es Dios y que Jesucristo es el Rey de reyes y Señor de señores. Este es el día de importancia máxima. ¡Miren, el Rey rige! Ustedes son sus agentes de publicidad. Por lo tanto, anuncien, anuncien, anuncien al Rey y su reino.” Esta emocionante llamada a la acción hecha por JF Rutherford en la asamblea internacional de Cedar Point (Ohio), en 1922, tuvo una gran influencia en los concurrentes.” — Proclamadores, página 72.
Joseph Rutherford
Tres años después, en el año 1925, él aplicó la cita de Revelación 12 a éste evento, declarando que el reino de Dios nació en el cielo en el año 1914 de acuerdo a las profecías y que en 1925 resucitarían los patriarcas de la antigüedad.

Por lo tanto, podemos confiadamente esperar que 1925 marcará el retorno de Abraham, Isaac, Jacob y los profetas fieles de la antigüedad, particularmente los mencionados por el Apóstol en Hebreos 11, en una condición de perfección humana.” — Millones que ahora viven no morirán jamás, página 89.

Previamente en la revista Atalaya, las predicciones de la toma de posesión del reinado de Cristo sobre la Tierra se tenían como algo muy obvio, y claramente visible. Pero ahora esto se presentaba como algo invisible, evidente sólo para un grupo selecto. También en esa misma asamblea, Rutherford por primera vez presentó la observación de que “en el año 1918, o por allí cerca, Jesús vino a su templo (espiritual)”.

Anteriormente, Russell y sus socios habían sostenido el punto de vista que la resurrección celestial tuvo lugar en 1878. Pero en 1927, Rutherford transfirió ese evento para el 1918. De igual modo para principios del 1930, Rutherford cambió la fecha de la presencia invisible de Cristo del 1874 para el 1914 y borró ese año (1874 E.C.) descaradamente. ¿Qué explicación dio Rutherford de los cambios que había hecho? NINGUNA. Así fue que gradualmente Rutherford reemplazó las predicciones que fracasaron con una serie de eventos invisibles y espirituales asociándolos con los años 1914 y 1918. Fueron necesarias estas correcciones:
  1. Quitar del cálculo hecho por Barbour: el año cero. Habían cometido el error de contar dos veces el año 1 al desconocer que en la transición de calendarios juliano a gregoriano no existe el año cero.
  2. Nelson Barbour se había equivocado en la fecha de partida; tomó el año 536 a.E.C., creyendo que Babilonia había caído en ese año; Babilonia en realidad cayó en el año 539 a.E.C. Nelson Barbour originalmente había tomado esta fecha (536 a.E.C.) del canon de Ptolomeo. Babour afirmó: “El hecho de que el primer año de Ciro era el 536 a.E.C., está basado en el canon de Ptolomeo, apoyado por los eclipses por que se han regulado las fechas de la era griega y persa. Y la exactitud del canon de Ptolomeo es ahora aceptada por todo el mundo científico y literario.” — Tres Mundos, o Plan de Redención, publicado en 1877, página 194.
  3. Borraron de un plumazo el año 1874 E.C., sin dar explicación alguna.
  4. Pasaron todas las predicciones del año 1874 al año 1914. La segunda presencia de Cristo fue cambiada de fecha.
  5. Quitaron los siguientes textos bíblicos que habían servido de base a William Miller: Daniel 8:13, 14; 12:7-11, 12.
  6. Solo dejaron el capítulo 4 de Daniel y los 7 tiempos. Recordemos que William Miller utilizó toda una colección de capítulos del libro de Daniel, Barbour les quita algunas; Russell muere creyendo en ello. Recordemos que de Daniel 8:13, que utiliza el término “pisoteado” parece relacionarse en conexión con Lucas 21:24, al descartar esta colección de capítulos de Daniel, incluido el capítulo 8:13 y solo utilizar el capítulo 4 esta aparente conexión deja de existir. A casi un siglo después de las “explicaciones” de Rutherford sobre el 1914, hoy día éstas son sostenidas y enseñadas por los testigos de Jehová.
“A medida que la luz del entendimiento espiritual se fue haciendo más brillante, los Estudiantes de la Biblia comenzaron a percibir algunas verdades bíblicas sumamente emocionantes (Proverbios 4:18.) La comprensión de aquellas preciosas verdades dio gran impulso a la obra de proclamar el Reino de Dios. A la misma vez tenían que ajustar su manera de pensar, y esto fue una verdadera prueba para algunos.” — Proclamadores, página 78.

Lo que sí se ve claro es que esta organización intenta tapar las explicaciones que debería haber dado Rutherford del porqué movió las fechas. Rutherford no hizo ningún cálculo, no aportó ni una prueba, no dio ningún tipo de explicación. ¿Por qué no lo dicen claro?: “No sabemos el por qué realizó estos cambios”, sin embargo, dejan entrever que este individuo tuvo un contacto divino con Dios y este a su vez le reveló que todo este revuelto de textos bíblicos, fechas e interpretaciones para obtener resultado final, el 1914 E.C. Pregunto ¿debemos entonces creer que son los cálculos los que arrojan esta fecha o fue parte de una revelación divina? Esto no queda muy claro, porque el libro “Enseña” dice que estas fechas es producto de la interpretación de una profecía dada en Daniel 4; pero en este capítulo no se hace la más mínima mención si quiera de ese Reino de Dios, ni de Cristo, tampoco se dice nada de una dominación de los gentiles por un lapso de tiempo, ni se menciona el pisotear de los gentiles. ¿Puede la Watchtower explicar cuál es la conexión del relato de Daniel 4 con Lucas 21? La respuesta es NO. Solo afirman que esto es así por inspiración divina, debo entender. Me pregunto ¿para qué defiende la Watchtower una fecha errónea como 607 a.E.C., afirmando que en este año Jerusalén fue destruida, si luego su supuesta profecía no se sostiene de nada? ¿Merece la pena aportar un sinfín de pruebas arqueológicas para demostrar que esta destrucción lleva por fecha: 586 a.E.C.?

Vemos que primero se vierten por William Miller un sinfín de fechas y textos del libro de Daniel; luego Barbour le quita algunos y solo deja dos cálculos, Russell muere creyendo en ellos, pero al fin de todo este embrollo de Dios, tengo que entender, por inspiración divina, le indicó a Rutherford que es lo que tenía que seleccionar de todo esto. Me pregunto ¿no hubiese sido mejor haber revelado las fechas directamente a Russell desde un principio? Además Proverbios, habla de la senda de los justos, ¿qué tiene que ver este texto de la Biblia con el entendimiento?

“Pero la senda de los justos es como la luz brillante que va haciéndose más y más clara hasta que el día queda firmemente establecido.(Proverbios 4:18).

Pregunto, si al fin y al cabo solo se necesitaba mantener una fecha (1914 E.C.) ¿de qué sirvieron tantos cálculos? Sigo sin entender todavía qué son esas luces. Entiendo que Rutherford dejó la esencia y quitó las bases. Una vez hechos todos estos cambios, los testigos de Jehová hasta el día de hoy, no han modificado sus argumentos. ¿Cuáles son los cálculos que utiliza esta organización para fijar esta fecha hoy día? ¡Los mismos que utilizó William Miller!, cambiando la fecha inicial para llegar a un resultado: el 1914 E.C.

Modelo profético ¿Qué vemos cuando examinamos el modelo profético que aparece en Daniel 4:10-17? El gigantesco árbol que llegaba a los cielos representa gobernación divina. El árbol fue cortado cuando el reino de Dios de Judá, con su capital en Jerusalén, cayó en 607 a.E.C. Después que pasaron “7 tiempos” en que las naciones ejercieron gobernación bestial, las dos ataduras de metal restrictivas fueron quitadas y la gobernación divina fue restaurada cuando Jesucristo comenzó a gobernar en 1914 como Rey en el gobierno celestial de Dios.” — Atalaya del 1 de abril de 1984, página 7.

Hay que tener mucha imaginación; Daniel mismo responde la pregunta de lo que significa el árbol:

“El árbol que contemplaste, que se hizo grande y llegó a ser fuerte, y la altura del cual finalmente alcanzó a los cielos, y que le era visible a toda la tierra, y el follaje del cual era hermoso, y el fruto del cual era abundante, y en el cual había alimento para todos; debajo del cual las bestias del campo moraban, y en las ramas mayores del cual los pájaros de los cielos residían, eres tú, oh rey, porque te has hecho grande y has llegado a ser fuerte, y tu grandeza se ha hecho grande y ha alcanzado a los cielos, y tu gobernación hasta la extremidad de la tierra.(Daniel 4:20-22).

El relato explica como luego de los 7 tiempos, Nabucodonosor vuelve a ser el rey de todo. Preguntan: “¿Qué vemos cuando examinamos el modelo profético que aparece en Daniel 4:10-17?” Respuesta: esto es un relato y no un modelo profético, así que solo ellos lo ven así. Tengo que entender que han tenido una revelación divina, un contacto divino; así que si usted quiere creer en esto debe pensar que no es algo que está escrito en la Biblia y por consiguiente debe ejercer fe en esos hombres del cuerpo gobernante. Al creer en esto usted ejerce fe en hombres, no se confunda, esto no tiene nada que ver con la Biblia ni con Dios.

“Un día por un año, ¿cómo sabemos que los “7 tiempos” son 2,520 años? Los cálculos se hacen de modo similar a los que hizo Russell en 1877 y que se hallan registrados en el libro “Tres mundos”, de Nelson Babour del cual Russell fue coautor. Así es como se hacen los cálculos: En el capítulo 12 de Revelación, versículos 6 y 14, aprendemos que 1,260 días equivalen a “un tiempo [es decir, 1 tiempo] y tiempos [es decir, 2 tiempos] y la mitad de un tiempo”, o un total de 3½ tiempos. De modo que “un tiempo” equivaldría a 360 días. “7 tiempos” serían 360 multiplicado por 7, o 2,520 días. Ahora bien, si contamos un día por un año, de acuerdo con una regla bíblica, los “7 tiempos” equivalen a 2,520 años (Números 14:34; Ezequiel 4:6). Por lo tanto, la duración de los “7 tiempos”, los tiempos de los gentiles, se extienden desde 607 a.E.C., hasta 1914 E.C.,” — Atalaya del 1 de abril de 1984, página 7.

En el principio se hace una pregunta ¿Cómo sabemos? y luego solo se responde ¿Cómo o de qué manera suponemos que los días se convierten en años? No fue Russell el que realizó los cálculos, esto es falso; el autor fue Nelson Barbour, esto ya lo hemos visto, también sabemos que este adventista copió esto de William Miller; pero dejando de lado este punto vemos que ellos afirman que hay una regla bíblica que establece o fija el equivalente un día por un año y esto no es verdad. Los dos textos citados Números 14:34 y Ezequiel 4:6 no están estableciendo ninguna regla profética, simplemente están mencionado que el castigo que se debería pagar sería un día por un año; no que un día equivale a un año. En el punto de partida fijan el año 607 a.E.C., como el punto de partida para contar 2,520 años, según ellos en este año, Jerusalén y su templo fue destruido y de esta manera desapareció el linaje del rey David. Utilizando la Biblia como libro histórico y la arqueología como método de fechado veremos que este suceso ocurrió 20 años después. Algunos se consuelan pensando que como mucho habría que desplazar el año del supuesto establecimiento del reino celestial 20 años más tarde, para el 1934 E.C. Pero razonemos:
  1. No hay ninguna prueba de que lo relatado en Daniel 4 sea una profecía.
  2. No existe ninguna regla de días por años.
  3. No existe ninguna conexión entre lo relatado en Lucas 21 con Daniel 4.
  4. Presencia invisible no es un término válido, si leemos en los evangelios se habla de una segunda venida de Cristo. El término venida fue cambiado por presencia:
“Estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos privadamente, y dijeron: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas, y qué será la señal de tu venida (presencia en la Biblia de los testigos de Jehová) y de la conclusión del sistema de cosas?(Mateo 24:3).

Observar que la pregunta la hacen los discípulos, así que tendríamos que preguntarnos si ellos ya estaban informados que todos estos sucesos serían invisibles.

“Manténganse alerta, pues, porque no saben en qué día viene su Señor. Mas sepan una cosa, que si el amo de casa hubiera sabido en qué vigilia habría de venir el ladrón, se habría quedado despierto y no habría permitido que forzaran su casa. Por este motivo, ustedes también demuestren estar listos, porque a una hora que no piensan que es, viene el Hijo del hombre.(Mateo 24:42-44).

Curiosamente aquí la traducción bíblica de los testigos de Jehová utiliza el término venir o vendrá, esto es un gran fallo, porque deberían poner se presentará o habría de presentarse. Jesús advirtió que una de las señales de su regreso pronto sería que los falsos profetas proclamarían una fecha incorrecta para su presencia (parousía en griego). Para resguardar a sus verdaderos seguidores del engaño, Jesús asemejó su presencia a la luz de un relámpago que resplandecería desde el oriente hasta el occidente. ¿Cuán gradual e invisible es un relámpago? ¿No aparece de manera rápida e inmediata? No obstante, la Watchtower discute que la presencia de Cristo comenzó en octubre de 1914 E.C., y que su presencia será sentida de manera gradual hasta algún momento en el futuro cuando Jesús venga de manera invisible (erkhomai en griego) y ejecute su juicio en contra de los gobiernos mundanos en la “batalla de Armagedón”. Sin embargo, Jesús procedió a explicar en detalle la apariencia visible de su venida cuando dijo:

“Y entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre, y entonces todas las tribus de la tierra se golpearán en lamento, y verán al Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria(Mateo 24:30).

Si “todas” las tribus de la Tierra se “lamentarán” cuando “vean” a Cristo, ¿cómo podría ser invisible su venida a todos menos sus verdaderos seguidores? Seguramente ellos no estarían lamentando si fueran verdaderos seguidores de Jesús. Aun así, la Watchtower intenta evadir estas afirmaciones claras con respecto al regreso visible de Cristo, declarando que Jesús tiene un cuerpo espiritual invisible, de modo que la única manera en que las personas sobre la Tierra podrán “verle” será al tener la habilidad de discernir los eventos de su venida que ocurrirán a su alrededor. Tal simbolismo de los textos bíblicos tan solo comprueba qué tanto harán estos falsos profetas para tratar de convencer a la gente de sus profecías fallidas. La Biblia no tan sólo es clara en cuanto a la visibilidad de la venida de Jesús, sino que también declara con claridad que Jesús resucitó con su cuerpo físico (Lucas 24:39; Juan 2:18-22). Pero ¿de dónde sale la fecha 607 a.E.C., que utilizan como punto de partida de sus cálculos? ¿Qué pruebas tenemos de qué este suceso ocurrió 20 años más tarde? Los cálculos y fuentes arqueológicas fijan esta fecha para el año 586 a.E.C. ¿Cómo llega la Watchtower a la conclusión de que Jerusalén y su templo fueron destruidos en el año 607 a.E.C.? El sistema es muy simple, además ya hemos visto que estos cálculos fueron gestados por otras personas:
  1. Toman de la historia seglar, la fecha 539 a.E.C., (fin del imperio Neobabilónico) y le llaman absoluta.
  2. Utilizan el argumento de que la tierra de Judá estuvo desolada por 70 años. Para ello utilizan los libros de Jeremías y Daniel.
  3. A 539 a.E.C., le quitan 2 años argumentando que los judíos cautivos en Babilonia no partieron y regresaron a su tierra hasta 2 años después de la conquista de Babilonia por Ciro; este emite un decreto para liberar a los cautivos [-607 + 70 = -537]. Esta fecha choca con la que dan los historiadores en base a la arqueología, pero la Watchtower dice que sus cálculos están hechos en base a la Biblia. Más bien es una mezcla entre una fecha histórica y un relato bíblico, que no dice en absoluto que la tierra estuvo desolada por 70 años. Sin embargo, a ellos les interesa mantener esta fecha para completar sus propósitos: “llegar al año 1914, asociar esto con lo escrito en los evangelios y la primera guerra mundial.
“Ustedes van a oír de guerras e informes de guerras; vean que no se aterroricen. Porque estas cosas tienen que suceder, mas todavía no es el fin. Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá escaseces de alimento y terremotos en un lugar tras otro.(Mateo 24:6, 7).

Es importante para ellos mantener el año 1914 E.C., en el cual estalló la primera guerra mundial el 28 de junio de dicho año. Al día de hoy la Watchtower da más crédito a este evento y lo pone como prueba evidente del cumplimiento de las profecías, dejando como algo secundario el cálculo que les lleva a esta fecha. Ellos saben que sus cálculos son defectuosos, así que intentan apoyarlos con lo acontecido en 1914 incluyendo enfermedades, hambre, etc. Llegan al año 1914 sumando los 2,520 años, de los cuales ya hemos visto la fuente y argumento utilizado. Desde el 607 a.E.C., hasta el año 1 incluido hay 607 años, desde el año 1 hasta 1914 hay 1913 años porque no existe el año cero y el año 1 es común. Así que 607 + 1,913 = 2,520 años. ¿Cómo determinaremos nosotros la verdadera fecha de la destrucción de Jerusalén y del templo? Vamos a utilizar el relato histórico de la Biblia e historia seglar, fechando los eventos con la arqueología en el próximo artículo.
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